miércoles, 27 de agosto de 2014

Versiculo del Dia 8/27/14


21ª semana de tiempo ordinario
27 de Agosto de 2014



L
o mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. Mateo 23:27-32

Oración: Señor, dame el coraje para mirar dentro de mi corazón y encontrar la hipocrecía y las faltas que he permitido y que hoy claramente quiero desterrar de mi vida. No quiero ser un cristiano de cafetería ni uno e esos que aleja a aquellos de Tu Camino.

martes, 26 de agosto de 2014

El Papa impulsa acelerar los procesos de nulidad matrimonial



Unos trescientos jueces de los tribunales eclesiásticos -los que administran la justicia interna de la Iglesia-, de América latina recibieron la semana pasada un llamado de atención del Papa: no se demoren en dar una respuesta a los esposos que piden la nulidad de su matrimonio. La Iglesia admite que el «sí, quiero» que dan dos novios frente al altar puede estar viciado por alguna causa que vuelve inválido el sacramento celebrado en el casamiento.

Para demostrar esa invalidez la ley de la Iglesia prevé un proceso que debería durar un año y medio, en cambio suelen ser muchos más prolongados y pueden durar hasta una década.

El pedido de una mayor celeridad en los procesos de nulidad matrimonial fue trasmitido por las máximas autoridades de la Rota Romana -la «corte suprema» de la Iglesia- hace pocos días en la Universidad Católica Argentina (UCA) donde se realizó un curso de actualización sobre el matrimonio en el que por primera vez en la historia las máximas autoridades de la Rota Romana salieron de Roma. Hecho que seguramente responde a otro de los pedidos del papa Francisco a los funcionarios de la Santa Sede: «No sean vaticanocéntricos». Desde Roma llegó el decano de ese tribunal, el italiano Pio Vito Pinto, y dos auditores, el español Alejandro Arellano Cedillo y el argentino Alejandro Bunge, que hasta mayo del año pasado fue decano de la Facultad de Derecho Canónico de la UCA.
Según datos de la Conferencia Episcopal Argentina, entre 2003 y 2013 ingresaron en el Tribunal eclesiástico nacional 1926 pedidos de nulidad, de los cuales recibió respuesta favorable el 88% (1689). Es decir que, analizados los fundamentos y las pruebas presentadas en dos instancias, dos tribunales diferentes coincidieron en que el sacramento en cuestión «nunca existió» o «fue inválido». Del resto, los casos en los que no tuvieron doble sentencia conforme, no se sabe cómo terminaron. La apelación a la Rota Romana, tercera instancia, es opcional y la causa no vuelve al país.
Esta cantidad de pedidos de nulidad «en proporción a la de matrimonios que celebraron el casamiento en la Iglesia y que luego se separaron es muy baja», afirma a LA NACION el padre Mauricio Landra, actual decano de la Facultad de Derecho Canónico de la UCA. Aunque aclara que «no todo matrimonio celebrado y que luego no se puede vivir es inválido», Landra invita a que «si hay una separación sin miras de reconciliación preguntarse si ese sacramento fue válido o no».
Ante esa duda los esposos, o uno de ellos, pueden iniciar el proceso judicial en el tribunal eclesiástico que le corresponda según donde viva. En el país hay ocho cuyos jueces son en la mayoría sacerdotes que tienen además muchas otras responsabilidades.
Según Landra, el promedio de duración del proceso en la Argentina no supera los dos años. «Pero me animo a decir que hubo causas demasiado lentas por razones que no son siempre del tribunal sino de las personas involucradas», dijo. Y agregó que muchas veces los retrasos vienen sí por la falta de tiempo que tienen los jueces para ocuparse de las causas. El juez debe ser un licenciado o doctor en derecho canónico y los abogados, que representan a los esposos, deben conocer el derecho canónico. En otros países, en los que las causas de nulidad duplican o triplican las argentinas, existen tribunales en cada diócesis y también hay más abogados capacitados.
Entre quienes pasaron por procesos de este tipo hay quienes dicen que es muy burocrático y muy caro. Uno de los factores que aumenta los costos son los viajes a la ciudad donde funciona el tribunal. Landra, en cambio, considera que el proceso en sí mismo «no es caro» y que «en nuestro país el tribunal fija las costas conforme a los ingresos de la persona que pide el procedimiento; no hay un arancel fijo y existe también la posibilidad de reducción o eximición del pago». Según el sacerdote, «hoy un proceso debe costar entre 5000 y 7000 pesos».
Otros motivos de demoras pueden ser las entrevistas con los testigos, la realización de las pericias o que el tribunal de primera instancia no envíe la documentación al Nacional (de segunda instancia) en tiempo y forma. En el ámbito eclesiástico hay expectativas de que el sínodo sobre la familia que se hará en octubre próximo analice las propuestas que se hicieron para abreviar los plazos del procedimiento judicial de las nulidades. Una de ellas es la eliminación de la segunda instancia.
Entre las sugerencias dadas en el curso en la UCA se repitió la necesidad de buscar justicia sin olvidar la caridad y misericordia en el trato con quienes preguntan a la Iglesia si su matrimonio fue valido o no. «Hay mucha confusión porque a veces vienen de divorcios traumáticos por la tenencia de los hijos o la posesión de bienes. Acá no hay nada de eso. La legitimidad de los hijos no se pone en discusión. Buscamos que todo se haga en un clima de cordialidad», dijo Landra. Y agregó que así como la celebración del matrimonio no es un «trámite», el proceso para verificar su validez tampoco lo es. Por eso insisten en buscar una buen preparación al matrimonio que apunte, como era antaño, a tener «certeza de que la felicidad no pasa por no tener dificultades sino por vivirlas juntos».

www.catolicos-on-line.org

Versiculo del Dia 8/26/14


21ª semana de tiempo ordinario
26 de Agosto de 2014




¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpio también por fuera." Mateo 23, 23-26

Oración: Bennard Manning, sacerdote americano dijo: "La mayor causa de ateísmo en el mundo de hoy son los cristianos que reconocen a Jesús con sus labios y salen por la puerta y lo niegan por su estilo de vida. Eso es lo que un mundo incrédulo encuentra simplemente increíble ".  Señor, existen tantas personas que dicen ser cristianos practicantes y niegan su fe con sus acciones sin siquiera espabilar o darse cuenta. Yo también cometo muchos errores con lo que digo, lo que veo y como actuo. El verdadero cristiano defiende la vida, el matrimonio entre un hombre y una mujer, y la paz. El verdadero cristiano tiene compasión y ayuda al prójimo. No debe ser materialista y esto no significa ser pobre sino hacer un buen uso de su dinero. Jesús enséñame a ser cristiano!!

lunes, 25 de agosto de 2014

Buena educación en iglesias y capillas.




  • El modo de comportarse de forma correcta en los templos dedicados al culto religioso.

  • Autor
    Gerardo Guacarán.

Cuidado de las iglesias.

Por respeto a lo sagrado (todo lo que tiene que ver con el culto de Dios, tiene un cierto sentido sagrado) y para que los objetos dedicados al culto luzcan bien para Dios debemos ser extremadamente delicados en el cuidado de las iglesias.
Cuidar la limpieza (papelitos en el suelo por ejemplo) y los bancos: si se apoyan los pies en los reclinatorios se arruina el tapizado, se ensucia, etc. Por supuesto no escribir, no dejar papelitos en el lugar para Misales, no pegar chicles...
Obviamente el buen comportamiento no se limita a la duración de las celebraciones litúrgicas. Una vez que se ha entrado en la iglesia, se está en un lugar sagrado. Es para rezar. Hay que estar en silencio. Quien no quiere rezar que no entre, o al menos que respete a los que rezan con su silencio. Incluso cuando no está reservado el Santísimo Sacramento en el sagrario.
Silencio sagrado. Desgraciadamente se descuida bastante en muchas iglesias, donde la gente charla con demasiada soltura. Esto hace que por más que insistamos nunca insistiremos demasiado...
"No correr. Caminar despacio dentro de la iglesia."
El silencio no es un mero no hablar. Expresa respeto, veneración. Es ya una forma de culto, ante Jesús presente en la Eucaristía. Es necesario para descubrir a Dios y poder escucharlo. Tiempo de recogimiento y meditación.
Tenemos que ser capaces de guardar silencio. Muchas personas son incapaces. Nuestra riqueza interior hará que podamos entretenernos con la mirada dentro de nosotros sin aburrirnos.
No correr. Caminar despacio dentro de la iglesia.
Obvio: no comer, chicles..., jugar, muecas, bromas, molestar a otras (tirar del pelo...). Mucho menos recibir la comunión con chicle en la boca
Evitar distracciones. Curiosidad de mirar quién entra o sale. Quien estornudó...
Elegancia en el vestir: cuanto más elegantes, mostramos más respeto y amor (¡hombres con bermudas...! ¡Personas en chanclas!). No es sólo cuestión de no usar prendas indecentes: hay cosas superdecentes que son demasiado deportivas: nadie se las pondría para una sesión de gala en un teatro.
No es cuestión de si se puede o no: es cuestión de amor. Quien ama trata de dar lo mejor a quien ama.
Al entrar en una iglesia.
Lo primero, buscar el sagrario, para ir a saludar el Señor.
¿Cómo saber si está reservado el Santísimo? Por la lámpara votiva que debe haber encendida.
Uso del agua bendita. Es un sacramental. Hacer la señal de la cruz con la mano derecha con alguna gota de agua bendita es un gesto tradicional, que quiere pedir a Dios nos bendiga. Su uso piadoso perdona los pecados veniales de los que estemos arrepentidos. Siendo que el uso de agua bendita nos recuerda también nuestro bautismo (que representó nuestra incorporación a la Iglesia) se suele usar al entrar en la iglesia.